El cerdo DUROC nos aporta la grasa que necesitamos

//El cerdo DUROC nos aporta la grasa que necesitamos

El cerdo DUROC nos aporta la grasa que necesitamos

Una vez hecha la descripción de los tipos de lípidos que forman parte de nuestra alimentación y su contenido en los alimentos, es importante recordar que éstos desempeñan una serie de funciones vitales en nuestro organismo.

– La grasa es la principal reserva energética del cuerpo humano y es la fuente de energía más concentrada de la dieta. 1 gramo de grasa aporta 37kJ (9 Kcal), más del doble de la que proporcionan las proteínas o los carbohidratos (4 Kcal). Los depósitos de grasa del cuerpo humano se utilizan para satisfacer las exigencias energéticas cuando se reduce la energía aportada por la dieta.

– Además de ser una reserva de energía, los depósitos grasos rodean y protegen los órganos vitales y contribuyen a aislar al organismo del frío ejerciendo una acción termorreguladora.

– En los alimentos, la grasa transporta las vitaminas liposolubles A, D, E y K y permite la absorción de dichas vitaminas. Aporta los ácidos grasos esenciales, el ácido linoleico (omega-6) y el ácido alfa-linolénico (omega-3).

Por último, otras funciones – no menos importantes – son las de integrar estructuras tisulares y ser precursoras de hormonas esteroideas (hormonas sexuales).

Es importante señalar que la composición de la carne varía dependiendo de la localización anatómica de la pieza y de la proporción de grasa que se separa con el músculo en el corte de la misma. El grado de lardeo (cantidad de grasa que infiltra la carne) influye menos en la cantidad de grasa total que la forma de preparar el corte.

A continuación comparamos el contenido graso de los tipos de carne más consumidos en España (vaca, cerdo y aves) considerando que la composición recogida es de la pieza en la que se ha separado toda la grasa visible por ser la forma en que se suele consumir el cerdo en filetes (pierna, lomo, solomillo) y la carne de vacuno  (tapa, redondo, morcillo, lomo y solomillo). También se incluyen piezas en que la gasa no es separable de la carne ya que se consume de esta forma.

Insistimos en que la forma habitual de consumir carne en España es en porciones de carne magra, limpias de grasa visible y , en general, con escaso grado de lardeo.

2018-09-10T08:46:23+00:00
CHICO - DUROC